ASAJA, COAG y UPA de Castilla y León han registrado ante los Ministerios de Agricultura y de Transición Ecológica, así como en las consejerías de Agricultura y Medio Ambiente de esta comunidad, un documento común en el que reclaman «la defensa de los terrenos productivos de la región para uso agrario».
Piden una normativa específica que recoja la opción de la implantación de placas fotovoltaicas o solares, incluidas las infraestructuras de evacuación de la energía solar o eólica, exclusivamente en terrenos no aprovechables para la producción agraria.
«Las administraciones no pueden dejar que intereses económicos prevalezcan sobre la soberanía alimentaria»
Consideran que las administraciones no pueden cruzarse de brazos y dejar que intereses económicos prevalezcan sobre la soberanía alimentaria y busquen en terrenos agrícolas y ganaderos la superficie ideal, según sus intereses, para instalar placas fotovoltaicas o los destrocen atravesándolos con las líneas de evacuación.
En el documento firmado reclaman tanto al Gobierno central como a la Junta de Castilla y León “que sean especialmente contundentes en no permitir que la instalación de parques de energía fotovoltaica se haga de cualquier manera y en cualquier zona» .
«El suelo productor de alimentos está limitado y debe ser un patrimonio a defender»
A su juicio, «no es razonable que habiendo tanta superficie en nuestra comunidad autónoma las administraciones y los empresarios privados se fijen, por ejemplo, en zonas tradicionales de cultivo, en terrenos de transformación en regadíos, en pujantes tierras productivas o en terrenos muy útiles desde el punto de vista agronómico”.
Por ello, apelan a la responsabilidad de los dirigentes políticos para que tengan en cuenta que «el suelo productor de alimentos está limitado, y que debe ser un patrimonio a defender con todas las herramientas al alcance de la sociedad estableciendo incluso medidas legislativas para preservarlo».












