La Comisión Europea (CE) ha adoptado un reglamento de ejecución (publicado en el Diario Oficial de la UE el 25 de enero) sobre la no renovación del insecticida fosmet, utilizado principalmente en el cultivo de la colza, al que se concede un período de gracia de nueve meses.
El texto precisa que «los Estados miembros retirarán las autorizaciones de los productos fitosanitarios que contengan la sustancia activa ‘fosmet’ el 1 de mayo de 2022, como muy tarde» y añade que cualquier período de gracia expirará «como muy tarde el 1 de noviembre de 2022». Esa prórroga responde muy parcialmente a los deseos del sector de la colza.
Entre las «seis propuestas para un sector de oleoproteaginosas fuerte en Europa», presentadas el pasado 23 de noviembre, figura la de «permitir el uso de fosmet en el otoño de 2022, con el fin de evitar que el sector caiga en un impasse técnico y que desaparezca el 30% de la superficie de colza en Francia».
Paralelamente, el sector espera la homologación o la posibilidad de derogación de otro insecticida que se considera menos eficaz. El ministro de Agricultura francés anunció el 24 de noviembre una partida adicional de 2,5 millones de euros para «acelerar las investigaciones de soluciones» alternativas al fosmet.












