La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha revisado en julio al alza la producción mundial de cereales en 2022/23 en 7 millones de toneladas respecto al informe anterior del mes de junio, situándose en 2.792 millones de toneladas, una cifra que sigue siendo un 0,6% inferior a la producción mundial de 2021/22. según a la nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales, publicada el pasado 8 de julio.
El aumento intermensual se debe sobre todo a una revisión al alza de 6,4 millones de toneladas efectuada en la previsión sobre la producción de cereales secundarios, con lo que la producción mundial llegaría a 1.501 millones de toneladas en 2022/23, apenas un 0,5% por debajo de la producción de 2021/22.
Según explica la FAO “las perspectivas se han visto reforzadas este mes por noticias sobre grandes superficies sembradas con maíz en China (continental) y la India”. Además, indica que aunque las perspectivas sobre la producción de maíz en Ucrania siguen indicando un probable descenso del 30% respecto del último promedio quinquenal, estas también se han incrementado a raíz de los datos oficiales que señalan siembras de maíz mayores de lo previsto anteriormente.
Estos aumentos compensan con creces la reducción moderada de los pronósticos sobre la producción de maíz en México y varios países asiáticos del Lejano Oriente, así como un descenso más importante de la previsión relativa a la Unión Europea, donde las superficies sembradas son inferiores a lo previsto inicialmente y un tiempo más seco de lo normal ha afectado a las perspectivas de rendimiento.
La producción de trigo disminuye ligeramente
La producción mundial de trigo en 2022/23 se ha reducido en julio solo ligeramente, hasta los 770,3 millones de toneladas, lo que representa una disminución del 1% interanual.
La ligera rebaja de las perspectivas se debe “a recortes en los pronósticos acerca de la producción en la Unión Europea, donde la persistente sequedad ha deteriorado las perspectivas de rendimiento, y en menor medida en la Argentina e Iraq”, indica la FAO.












