Se nota que ya estamos metidos de lleno en campaña electoral. Los servicios de propaganda del Ministerio de Agricultura comenzaron la semana pasada una campaña para anunciar que en 2023 no se aplicarán las penalizaciones en caso de incumplimientos de las normas establecidas en los ecorregímenes. Al mismo tiempo, la presidenta del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), María José Hernández, afirmaba en una entrevista en el periódico El Economista que «este año no se penalizará en la PAC por incumplimientos en los ecorregímenes».
¿Cuál es la idea que está calando? Pues que esto es jauja y que no habrá recortes en el montante del dinero en caso de incumplimiento de la normativa sobre ecorregímenes. Y eso no es así. Se ha generalizado la confusión, incluso para los expertos. Se impone que, desde el Ministerio de Agricultura, y más en concreto desde el FEGA, hagan una nota aclaratoria, insisto en lo de aclaratoria, para que la entendamos la mayoría, explicando las obligaciones que lleva aparejadas cada uno de los ecorregímenes y lo que sucederá si se incumplen esas reglas del juego. Y que lo expliquen con ejemplos en cada uno de los ecorregímenes, porque los umbrales de tolerancia de los incumplimientos son diferentes en cada uno de ellos.
Se impone que, desde el Ministerio de Agricultura, y más en concreto desde el FEGA, hagan una nota aclaratoria
Es lamentable la utilización política que Luis Planas está haciendo de un organismo técnico como el FEGA, que tradicionalmente se ha mantenido al margen de los vaivenes políticos. Y es lamentable que su presidenta actual, María José Hernández, se haya prestado a este juego político para conseguir arañar un puñado de voto en las próximas elecciones municipales y parte de las autonómicas, participando en esta ceremonia de la confusión.
Insisto, urgen aclaraciones que sean claritas para que ninguno de los beneficiarios de las ayudas de la PAC interesados en acogerse a alguno de los ecorregímenes se cree falsas esperanzas y luego reciba un fuerte palo económico. Lo que habían hecho antes era ya una chapuza; lo de ahora es una chapuza al cuadrado o rechapuza.













