La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) no prevé desbordamientos de los ríos pirenaicos (situados entre el Gállego y el Noruega Ribagorzana) pese al aumento de caudal registrado por los deshielos y las precipitaciones.
Según el último boletín de la Confederación, entre las 8 de las mañana del sábado (28 de abril) y las 8:00 am de hoy (30 de abril) se han registrado precipitaciones moderadas, localmente tormentosas y de intensidad fuertes en la cuenca alta del Alcanadre, en el Ara, alto Cinca y Ésera; donde se han llegado a superar los 50 litros por metro cuadrado.
En la cabecera del Cinca han superado los 100 litros por metro cuadrado, y en las cuencas del Aragón, Gállego, bajo Cinca y los Nogueras se han superado los 201 litros por metro cuadrado.
Asimismo, la Confederación ha recogido que la crecida del río Cinca quedará atenuada por los embalses de Mediano-El Grado, aunque la del Ésera si alcanzará el Cinca y se trasladará hasta llegar a la localidad de Fraga tras haber confluido con la crecida del Alcanadre, que está siendo importante pero sin posibilidad de desbordamientos.
El organismo de la cuenca recomienda permanecer atentos a los datos en tiempo real captados por el SAIH
En este sentido, la CHE ha señalado que la confluencia del Cinca y el Alcanadre tampoco generará problemas importantes de acuerdo con el valor previsto, y que se prevé que la crecida para el bajo Cinca sea similar a la junio de 2010, cuando se alcanzó un nivel de 3,60 metros y un caudal de 53 m3/s en Fraga.
Por otro lado, en el tramo bajo del Segre seguirán los caudales altos debido al desembalse controlado de los embalses de Camarasa y Rialb, pero no se esperan más incrementos que los observados hasta ahora.
Por último, el organismo de la cuenca ha recomendado permanecer atentos a los datos en tiempo real captados por la red del Sistema del Ebro de Información Automática (SAIH Ebro), a las predicciones hidrológicas y meteorológicas, así como a los avisos de Protección Civil.












