Las previsiones iniciales de producción de cereales en la Unión Europea apuntaban a que este año se superarían con creces los 300 millones de toneladas. Sin embargo, las últimas estimaciones no llegan a ese volumen.
El COPA-COGECA, que agrupa a las principales organizaciones profesionales y a las cooperativas agrarias de la UE, ha revisado a la baja sus cifras iniciales y estima ahora una cosecha de 293,67 millones de toneladas a nivel comunitario, lo que supone una caída del 4,1% respecto a la obtenida el año pasado. En el caso del trigo blando, el descenso es del 10,8% (hasta los 133,44 millones) y en el de la cebada del 3,1% (58 millones). Sin embargo, la producción de maíz aumenta el 9,3%, hasta los 61,2 millones de toneladas.
La caída respecto a las perspectivas que había antes de que se iniciara la recolección se debe, en buena medida, a las malas condiciones meteorológicas en algunos países (como la sequía en Francia) y al impacto de ciertas plagas y enfermedades en otros.
El COPA-COGECA señala, por otro lado, que los precios de los cereales están a la baja debido a que a nivel mundial la producción de grano de este año alcanza niveles récord. Ello está dejando, dice, a los agricultores en una grave situación de liquidez financiera.
Las últimas estimaciones de la Comisión Europea, que datan de finales de agosto, dan cuenta de una producción de cereales en la UE de 294,7 millones de toneladas. Por su parte, los comerciantes europeos (COCERAL) tienen previsto revisar sus cifras iniciales dentro de unos días.












