El Consultorio de la PAC del 29 de noviembre corrió a cargo de Juan Pedro Medina, exviceconsejero de Política Agraria Comunitaria de la Junta de Castilla y León que respondió a la duda de un oyente de AGROPOPULAR.
En concreto, la de Ramón Roberto desde la provincia de Sevilla, sobre cubiertas vegetales. El oyente explicó que tiene una parcela sembrada de olivos de seis años con una pendiente media del 10,65%. Tiene muchos agujeros debido a los conejos y el suelo tiene muchas grietas.
«Tengo una cubierta vegetal cuya anchura es del 40% medido de copa a copa más un metro, penalizado por superar una pendiente superior a 10%. Hago la PAC y declaro que si dejo cubierta vegetal, desbrozo la hierba, pico las varetas. Cobro ayuda básica y por ecorregímenes». ¿Podría arar mi parcela para enmendar lo mal que se encuentra el suelo y que pueda durar otros años con nueva cubierta vegetal si aún siguieran obligando? ¿En qué periodo?
Según Medina, hay que diferenciar dos aspectos en las cubiertas vegetales. Por un lado, las normas generales para todos los agricultores que tengan cultivos leñosos. Hay dos buenas condiciones agrarias que tienen que respetar: una es la labranza del suelo, que tiene que hacerse por pendientes iguales al 10% en el sentido contrario a la máxima pendiente; y otra es la relacionada con la cobertura mínima del suelo en los periodos sensibles.
Según Medina, el periodo sensible se establece entre octubre y marzo, es decir, seis meses, y, dentro de ese periodo, las comunidades autónomas tienen que elegir cuatro meses consecutivos en los que el suelo tiene que estar cubierto por una cubierta vegetal y no se pueden hacer labores.
Por lo tanto, «la clave es conocer el periodo sensible y a partir de que acabe el periodo sensible, generalmente en abril, sí se podrían hacer labores»
Sobre los ecorregímenes
Otra cuestión es la práctica voluntaria de ecorregímenes, que también tiene periodos sensibles en las mismas fechas, según Medina. Ahí se permiten laboreos una vez que acaba el periodo sensible, pero laboreos muy superficiales, de forma que siempre se mantenga bien la cubierta vegetal sembrada o los restos de poda.
Por lo tanto, la clave es respetar las fechas que se consideran sensibles de mantenimiento de los restos de las cubiertas o las cubiertas implantadas en el suelo. Con carácter general, la fecha crítica suele ser 1 de abril. A partir de esa fecha sí se podrían hacer labores con algunas condiciones.












