La Política Agraria Común (PAC) actual no está suficientemente preparada para los tiempos de crisis y no se puede dejar solos a los agricultores en la gestión de los riesgos. Esta es una de las conclusiones de los ministros de Agricultura de la UE, reunidos en Consejo informal en Tallin (Estonia) para debatir sobre las herramientas de gestión de los riesgos en la futura PAC.
El ministro de Asuntos Rurales de Estonia, que presidió el encuentro, añadió que la PAC tiene que ofrecer a los agricultores herramientas que les permitan estar mejor preparados para los tiempos de crisis y aumentar su competitividad en unos mercados abiertos.
Los 28 consideran que el sistema de reserva de crisis debe revisarse y que su aplicación tiene que ser rápida y más flexible. Hay que recordar que la dotación de la reserva de crisis sale, cada año, de aplicar una reducción a las ayudas directas que reciben los agricultores y ganaderos comunitarios. Si esa partida no se utiliza en el ejercicio presupuestario en cuestión, el dinero recaudado se devuelve a los beneficiarios que lo han aportado. De cara a esta reunión informal del Consejo Agrícola, la presidencia estonia presentó un documento de reflexión en el que planteaba que no se devolvieran los fondos no utilizados, lo que permitiría acumular más dinero en esa reserva que, de ese modo, podría ser más eficaz.
Por otro lado, durante este encuentro informal, los ministros consideraron que, en cualquier caso, los instrumentos de gestión de los riesgos deberían tener en cuenta las especificidades de los Estados miembros.
Según la presidencia estonia, los ministros coincidieron también en que las ayudas directas desempeñan un importante papel a la hora de asegurar rentas estables en el sector agrario.

