La Comisión Europea ha adoptado un nuevo conjunto de normas para la cría de aves de corral y cerdos en el marco de la Directiva sobre emisiones industriales y emisiones derivadas de la cría de ganado. Este código normativo único fijado a escala comunitaria busca regular el funcionamiento de las grandes explotaciones porcinas y avícolas.
El objetivo principal de estas medidas radica en reducir las emisiones de amoníaco, nitrógeno y fósforo. Se trata de contaminantes estrechamente vinculados al desarrollo de enfermedades respiratorias, la degradación del medio natural y la contaminación del agua.
Flexibilidad y plazos de adaptación
Este marco regulatorio se ha desarrollado en estrecha colaboración con los Estados miembros, el sector agropecuario, diversos expertos y ONG medioambientales. La normativa fija unos requisitos medioambientales mínimos comunes para toda la Unión Europea, proporcionando flexibilidad, reduciendo al mínimo la carga administrativa y promoviendo la innovación sostenible.
Con la prioridad de mantener los costes de aplicación en niveles razonables, las instituciones han apostado por enfoques rentables. La aplicación práctica de estas normas se ejecutará progresivamente entre 2030 y 2032 según el tamaño del centro, ofreciendo margen suficiente para que las explotaciones puedan adaptarse.
Por otra parte, la regulación guarda plena compatibilidad con la propuesta planteada en diciembre de 2025 para la simplificación de normas sobre emisiones industriales, por lo que se ajustará si el texto definitivo así lo exige.
Impacto en el sector ganadero
La directiva revisada afecta de manera directa a las explotaciones de mayor tamaño, un grupo de instalaciones que representa aproximadamente el 30% del total de las granjas porcinas y avícolas comunitarias. La puesta en marcha de esta normativa resulta determinante para disminuir la contaminación por nitrógeno en el aire, el agua y el suelo.












