En la sección `A la salud por la alimentación´ del 16 de marzo de 2024 hablamos con nuestra nutricionista de cabecera, María Muñoz Yuste, sobre cómo cuidarnos con la llegada de la primavera y nos dio cinco claves para hacerlo.
Explicó que con este cambio de estación, al ser los días son más largos, subir las temperaturas y al aumentar las horas de luz, puede aparecer una sensación de cansancio, pereza y desánimo que se conoce como astenia primaveral. Por ello, dio recomendaciones de nutrición para hacer frente a la astenia primaveral y preparar nuestro cuerpo para esta nueva estación.
La primera de ellas sería incluir alimentos de temporada en nuestra cesta de la compra. Puso de ejemplo las fresas, que son una fruta estacional «que ahora la tenemos a buen precio y con un sabor delicioso». Destacó que tienen un alto poder diurético, un bajo índice glucémico y altas dosis de fibra, que es rica en vitamina C, y con efecto antiinflamatorio. «Se puede tomar en cualquier momento del día y está recomendada para todas las edades».
También mencionó otros alimentos como, por ejemplo, los espárragos trigueros que «por su alto contenido en fibra favorece el tránsito intestinal, son diuréticos y ricos en ácido fólico»; los rabanitos, que favorecen una buena digestión, son depurativos y buena fuente de vitamina C; y los tirabeques y guisantes, que son fuente de proteínas, hidratos de carbono de absorción lenta, vitamina C, potasio, magnesio.
El segundo consejo que dió María Muñoz Yuste fue tener una buena hidratación en primavera. «Beber agua es beneficioso para combatir la astenia primaveral. Es recomendable beber entre 1,5 y 2 litros diarios para favorecer la función renal y estimular el metabolismo. Podemos hidratarnos con agua o también con infusiones de jengibre o té matcha que nos ayudarán a aumentar la energía sin aumentar nuestro estrés».
La tercera clave sería realizar al menos 30 minutos de de ejercicio físico al día, aunque sea caminar, y si puede ser en las primeras horas del día mejor. «El ejercicio es clave para activarnos porque nos va a ayudar a liberar endorfinas. Hacer ejercicio en contacto con el sol, nos permite sintetizar vitamina D que es esencial para fijar el calcio en los huesos. Y además, la luz del sol activa la serotonina, conocida como hormona de la felicidad, por lo que coger esta rutina nos permitirá estar más activos y motivados».
El cuarto consejo sería cuidar el descanso. La nutricionista explicó que el cambio de horario en primavera puede afectar al sueño por lo que además de exponernos a diario al sol, que nos ayudará a descansar mejor, tenemos que incluir alimentos que nos relajen. «El magnesio es un mineral que favorece la relajación y el descanso por lo que conviene elegir alimentos que aporten magnesio como almendras, guisantes, plátano y aguacate». Tabién aconsejó tomar infusiones de lavanda o pasiflora treinta minutos antes de dormir para que ayuden a conciliar el sueño y recomendó cenar dos horas antes.
Por último, la quinta clave sería encontrar el equilibrio en el estado de ánimo. Para ello aconsejó evitar el dulce y los ultraprocesados en los momentos de picoteo y recurrir a un yogur natural, semillas de calabaza, frutos secos o fruta para mantener unos niveles de glucosa estables y evitar bajones. Por otro lado, recomendó incluir alimentos ricos en triptófano como espinacas, pavo, piña, huevo, garbanzos o hummus, semillas de sésamo para favorecer la síntesis de serotonina, la hormona de la felicidad.
«Siguiendo estas sencillas recomendaciones nos llenaremos de vitalidad y si además elegimos alimentos de temporada contribuimos a un mundo más sano y sostenible», concluyó.












