En su informe de este mes de julio, el Consejo Internacional de Cereales (CIC) ha revisado a la baja sus previsiones de cosecha mundial de cereales por el impacto de la sequía en la Unión Europea. Sitúa ahora la producción global 2022/23 en 2.252 millones de toneladas, 3 millones menos que en junio, «lo que refleja principalmente el estrés hídrico en la UE, que afecta al trigo, la cebada y el maíz».
Un aumento de las importaciones de maíz en la UE llevan al CIC a elevar sus previsiones de intercambios internacionales a 406 millones de toneladas (un millón más de lo previsto en junio). No hay cambios en la previsión de stock final de campaña (583 millones de toneladas), ya que el organismo ha recortado también en 3 millones de toneladas la previsión de consumo (hasta 2.277 millones de toneladas) «debido en buena medida al recorte de la demanda para alimentación animal».
La campaña 2022/23 es la primera en la que se registra un descenso desde hace cinco
El Consejo Internacional ha subrayado que la campaña 2022/23 es la primera en la que se registra un descenso desde hace cinco, que afecta principalmente al maíz (-32 millones de toneladas respecto a la campaña anterior) y el trigo (-11 millones).
Según el CIC, «en un contexto de ajuste de la oferta y precios elevados, el consumo podría disminuir debido a un menor consumo de grano pienso y a pesar de una demanda para alimentación humana y para uso industrial algo más alta». Los stocks mundiales de grano se situarán en su nivel más bajo en ocho años.













