En los diez primeros meses de la actual campaña cerealista (julio 2022 a abril 2023) se importaron en la UE 34,5 millones de toneladas de cereales, lo que supone un aumento del 89% respecto al mismo período de la campaña anterior, según los últimos datos de la Comisión Europea.
En torno al 67% de esas entradas corresponden a maíz y el 22% a trigo blando. La disminución de la producción 2022/23, principalmente por la caída de la cosecha de maíz, sería el motivo de ese incremento.
En torno al 67% de las entradas de cereales corresponden a maíz y el 22% a trigo blando
Las últimas estimaciones de Bruselas dan cuenta de una producción en 2022/23 de 265,5 millones de toneladas, frente a los 292,6 millones obtenidos en la campaña anterior. En el caso del maíz la cosecha bajó a 52 millones de toneladas, frente a los 73,16 millones recogidos en 2021/22, y en el del trigo blando a 125,9 millones de toneladas, frente a 129 millones en la campaña anterior. El resto de los cereales registró variaciones menos significativas.
En ese período, España fue el primer importador de maíz (7,5 millones de toneladas), trigo blando (3,14 millones) y cebada (900.969 toneladas) procedentes de países terceros. Sumando cantidades menores de otros cereales importó 11,77 millones de toneladas, en torno a un 34% del total comunitario.
Ucrania fue el primer proveedor de trigo blando y de maíz de la UE en los primeros diez meses de campaña
Considerando el origen de las importaciones, Ucrania fue el primer proveedor de trigo blando (4,7 millones de toneladas, el 63,1% del total) y de maíz (12,7 millones de toneladas, el 55,5% del total) de la UE en los diez primeros meses de la campaña.
Estas cantidades suponen un incremento significativo respecto a las del mismo período de la campaña anterior. En el caso del trigo duro el primer proveedor, con diferencia, es Canadá (1,08 millones de toneladas; el 72,4% del total) y en cebada el Reino Unido (973.491 toneladas; el 53,5% del total), seguido de Ucrania (787.676 toneladas, 43,3%).
En lo que respecta a las exportaciones, cayeron en torno a un 6% en el período considerado pero mantienen un nivel elevado gracias a las disponibilidades de trigo blando. Para el conjunto de la campaña Bruselas espera que alcancen los 44,2 millones de toneladas, frente a los 47,8 millones exportados en la campaña 2021/22.












