La Junta de Castilla y León ha aprobado una resolución que permitirá cazar a partir de abril en zonas afectadas por los incendios forestales del pasado verano en la provincia de León, pese que la Ley de Montes autonómica establece un periodo mínimo de 5 años sin permisos para cazar en terrenos incendiados.
En la resolución la Administración autonómica deja sin efecto la suspensión de aprovechamientos cinegéticos en terrenos afectados por incendios de 2025, al considerar que es compatible esa práctica con la regeneración del monte incendiado, la restauración del hábitat y la supervivencia de las especies de flora y fauna silvestres.
En concreto, la resolución establece que a partir del 1 de abril se podrán cazar en todas las zonas afectadas por los incendios las especies de jabalí, ciervo, corzo, rebeco, gamo, muflón y cabra montés. En el caso de la caza menor, la media veda comenzará el 15 de agosto, por lo que únicamente habrá pasado un año desde los incendios.
A partir del 1 de abril se podrán cazar en todas las zonas afectadas por los incendios las especies de jabalí, ciervo, corzo, rebeco, gamo, muflón y cabra montés
La Consejería de Medio Ambiente ha tomado esa decisión porque los técnicos consideran que es «oportuno» permitir la caza, pese a que han pasado únicamente unos meses desde los incendios.
La Junta recordó que en el verano pasado se registraron incendios que suman una superficie forestal afectada de unas 135.000 hectáreas, por lo que quedó suspendida la caza en esas zonas, pero ya se levantó esa limitación para determinadas especies en 82 cotos que habían sido afectados por las llamas en más de un 10% de su superficie.
Además, la Consejería ha ido adaptando estas limitaciones a la caza por considerar que podrían resultar «incompatible» con la protección de la cubierta forestal o por la declaración de emergencia cinegética que la Junta decretó para prevenir la peste porcina africana, con lo que permitió la caza de jabalí y sus hibridaciones, entre otras medidas.












