Como en el caso de Nueva Zelanda, el capítulo agrícola es el más complicado de negociar en el marco de las conversaciones comerciales entre la UE y Australia. En estos momentos ambas partes han entrado en la recta final y aún no han llegado a un acuerdo sobre el acceso al mercado y la cuestión de las indicaciones geográficas. Por eso han acordado volver a la mesa de negociaciones.
Sin embargo, según Canberra, esta nueva ronda de conversaciones podría retrasar la conclusión del acuerdo de libre comercio, inicialmente previsto por la UE para la primera quincena de julio.
Según la prensa de este país, Australia ha pedido que se aumente la oferta de acceso al mercado que la UE puso sobre la mesa el pasado 24 de mayo. Bruselas propone un contingente de importación de 24.000 toneladas de carne de vacuno con derecho reducido (7,5%) durante siete años, así como 20.000 toneladas de carne de ovino, 8.000 toneladas de leche desnatada en polvo y 5.000 toneladas de mantequilla, todo ello con derecho cero.
El capítulo agrícola es el más complicado de negociar en el marco de las conversaciones comerciales entre la UE y Australia
En este sentido, las organizaciones y cooperativas agrarias de la UE (Copa-Cogeca) han mostrado su preocupación por las pérdidas económicas que podrían sufrir los sectores europeos en caso de que aumentaran las importaciones de carne de vacuno y ovino procedentes de Australia.
En cuanto al dosier de las indicaciones geográficas (IG), que es la cuestión más compleja, según el Copa-Cogeca aún quedan algunos detalles por resolver sobre las cuatro principales indicaciones geográficas de la UE, a saber, prosecco, feta, parmiggiano y pecorino. Canberra insiste en que sus productores de vino y queso puedan utilizar estos nombres para sus elaborados. En total, la UE ha presentado a Australia una lista de más de 400 IG que deben protegerse.
A pesar de estas fricciones, la portavoz de la Comisión Europea indicó que la UE seguía siendo optimista en cuanto a la posibilidad de llegar pronto a un compromiso, al tiempo que aseguraba que «las declaraciones de las autoridades australianas formaban parte del proceso de negociación».












