La Comisión Europea veta desde este jueves 3 de septiembre la entrada en la Unión Europea de carne y otros productos de origen animal procedentes de Brasil ante la falta de garantías sobre el cumplimiento de las normas comunitarias relativas al uso de antibióticos en el ganado. La decisión afecta, entre otros productos, a la carne de vacuno y de ave y ha sido respaldada por las principales organizaciones agrarias y la industria cárnica española.
Brasil deja así de estar autorizado para exportar a la UE animales destinados a la producción de alimentos y productos de origen animal para consumo humano. La suspensión incluye carne de vacuno, aves de corral, carne equina, productos de acuicultura, miel y tripas.
Las organizaciones valoran la suspensión de las importaciones de carne de Brasil y exigen que la UE que mantenga la firmeza
La legislación europea prohíbe el uso de antibióticos para fomentar el crecimiento o aumentar el rendimiento del ganado, así como la utilización en animales de determinados antimicrobianos reservados para tratar infecciones humanas.
En el caso de la carne de ave y de la miel, un equipo europeo está realizando una auditoría en Brasil que concluirá el 4 de septiembre. Si los resultados son positivos, Bruselas podría plantear recuperar posteriormente la autorización para estos productos, aunque la reapertura de las importaciones no sería inmediata.
El campo aplaude la decisión de Bruselas
Asaja, COAG, Unión de Uniones y la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España han valorado favorablemente la medida y han vuelto a reclamar que los productos procedentes de terceros países cumplan las mismas exigencias que soportan los productores europeos.
Asaja considera la suspensión un avance en una reivindicación histórica del sector y pide una aplicación estricta de la medida y un refuerzo de los controles en frontera. COAG también considera lógica la decisión, aunque critica que haya llegado tarde, mientras que Unión de Uniones ha cuestionado que se haya avanzado en el acuerdo entre la UE y Mercosur cuando ya existían dudas sobre el cumplimiento de las normas europeas por parte de Brasil.
La suspensión tiene además un impacto directo sobre el comercio español. Las importaciones afectadas por el veto alcanzaron cerca de 178 millones de euros en 2025. Entre las principales partidas se situaron la carne de bovino congelada, con 68,2 millones, y la carne y despojos comestibles de aves, con 61,6 millones de euros.












