El director técnico de Legumbres de Calidad, Nicolás Armenteros, analizó el pasado 6 de septiembre en AGROPOPULAR la situación de la campaña. Explicó que este año la producción “ha sido aceptable” y subrayó que en La Armuña llevan “encadenando dos años de una calidad máxima”.
Armenteros advirtió sobre la dificultad de mantener la rentabilidad frente a las olas de calor, ya que las legumbres de consumo humano “las toleran peor”. Según recalcó “estas olas de calor, a partir de 32 grados a la sombra, merman mucho las producciones”.
Además señaló que, al inicio de la campaña, las perspectivas eran “buenísimas”, pero que en las últimas semanas la situación se ha vuelto complicada debido a los cambios de temperaturas, lo que resulta “frustrante para el agricultor”.
En el caso del garbanzo de Fuentesaúco y el garbanzo de Perosillo, reconoció que “el calor ya ha impactado de lleno” porque son “cultivos más tardíos, más veraniegos” y que “las producciones han caído más de lo esperado”, aunque hubiese “buenas perspectivas de cosecha”. Aún así, destacó que la “calidad también con estas temperaturas extremas” disminuye.
El capítulo de precios según Armenteros
Sobre los precios, Armenteros indicó que la semana pasada se fijaron los primeros valores en algunos casos. En el garbanzo de Perrosillo, explicó que se establecieron en “650 euros por tonelada”, un precio que consideró “escaso” tanto para las producciones actuales como para garantizar la rentabilidad del cultivo y su consolidación a largo plazo.
En cuanto al garbanzo de Fuentesaúco, explicó que casi todo el garbanzo ya está contratado al sembrarse, y que los precios se sitúan en torno a “1.200 euros por tonelada”.
Sin embargo, advirtió que con producciones de unos 400 kilos por hectárea es difícil que los agricultores obtengan una “rentabilidad adecuada”, aunque en una cosecha normal esos precios habrían garantizado buenos rendimientos y ofrecido una alternativa interesante al cereal.
Finalmente, respecto a la lenteja de La Armuña, afirmó que vienen de un año “con precios muy buenos”, de unos 2.000 euros por tonelada. Sin embargo, este año “la lonja ha fijado en 1.650, un precio aceptable”, aunque aseguró que hay que tener en cuenta que los gastos están a unos niveles “altísimos”.












