El Gobierno alemán ha presentado su proyecto de ley que limita drásticamente el uso de pesticidas cerca de cursos de agua y en las áreas naturales protegidas con el fin de frenar la fuerte disminución de las poblaciones de insectos. Ello ha provocado importantes protestas por parte de los agricultores; algunos centenares se manifestaron el pasado 10 de febrero por las calles de Berlín.
En este proyecto se plasma el programa de acción para la protección de los insectos anunciado en 2019. El Gobierno prohibirá la utilización de productos nocivos cerca de los cursos de agua, en un perímetro que se determinará a nivel local pero con una distancia límite mínima.
Alemania ha reiterado también su voluntad de acabar con el uso del glifosato
También se prohibirá el uso de “muchos productos fitosanitarios” en las zonas naturales protegidas, asegura el Gobierno, que no ha precisado cuáles serán las sustancias en cuestión.
Las organizaciones de defensa del medio ambiente han aplaudido la decisión. Alemania ha reiterado también su voluntad de acabar con el uso del glifosato “a finales de 2023” y se ha comprometido a “limitar considerablemente” su utilización desde ahora. La autorización actual de este herbicida en la UE expira a finales de 2022.












