Diez marcas de aceite de oliva de ocho municipios de la Comunidad de Madrid, que son Denominación de Origen Protegida (DOP), han presentado la primera campaña con este sello de calidad en la que se han contabilizado más de 3.145 toneladas.
El consejero madrileño de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha participado en una cata de estos diez aceites madrileños: Aljamo (Arganda del Rey), Thermeda Oleum (Tielmes), Frutos Verdes de Posito y Valleherboso (Villarejo de Salvanés), Molino de Titulcia (Titulcia), O Laguna de Blas (Villaconejos), Los Verdinales (Carabaña), Apis Aurelia (Colmenar de Oreja), Alma de Laguna (Villaconejos) y La Lebrera (Valdilecha).
El aceite de oliva madrileño tiene unas características provenientes fundamentalmente de las variedades cornicabra, castellana y manzanilla cacereña, y una menor aportación de carrasqueña, gordal, asperilla o redondilla
Novillo ha presentado esta primera temporada de este sello de calidad, concedido hace un año por la Comisión Europea, y ha destacado que el compromiso del Gobierno madrileño con el mundo rural y, en concreto con el sector oleícola, es “incuestionable” por todas las ayudas que han otorgado al olivar tradicional que se pusieron en marcha el año pasado por primera vez, con cerca de 900.000 euros, que beneficiaron a más de 700 productores.
Este producto madrileño se caracteriza por su sabor único e intensidad aromática, con unas características provenientes fundamentalmente de las variedades cornicabra, castellana y manzanilla cacereña, y una menor aportación de carrasqueña, gordal, asperilla o redondilla.
En la Comunidad de Madrid hay más de 30.000 hectáreas de olivos repartidos por casi un centenar de municipios, principalmente en las comarcas de La Campiña, Las Vegas y Suroccidental.












